Souvenirs perdus
Cuenta la leyenda que un hombre escucho decir que la felicidad era un tesoro, a partir de aquel instante comenzo a buscarla.
Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En una parte del camino vio un letrero que decía: "Le quedan dos meses de vida".
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida, se dijo: Estos dos meses los dedicare a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean y aquel buscador infatigable de la felicidad, solo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de si mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendio que para ser feliz se necesita amar, aceptar la vida como viene, disfrutar de lo pequeño y de lo grande, conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es, sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar, tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar..
Entendió que la felicidad brota en el corazón, la ternura y la comprension, que son instantes y momentos de plenitud y bienestar, que esta unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella, que siempre esta de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.
Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y en su mente recordó aquella frase que dice: "Cuanto gozamos con lo poco que tenemos, y cuanto sufrimos por lo mucho que echamos de menos."


Ser Feliz, es una actitud.
4 Responses
  1. Marina Says:

    Una leyenda que todos deberían saber :)




  2. Draky Says:

    PRECIOSO!!

    TE REGALO UN PEDAZO DE FELICIDAD!!

    DISFRUTA!!


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